Crónica Hermanamiento - Ilustre y Piadosa Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y María Santísima de la Amargura. (Córdoba - España)

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Crónica Hermanamiento

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Hermanamiento Hermandades del Domingo de Ramos
El sábado 21 de Febrero del pasado 2009, se produjo un hecho histórico en el mundo cofrade cordobés con el Hermanamiento de las seis Hermandades que realizan su Estación de Penitencia el Domingo de Ramos, como son la Hermandad de la Entrada Triunfal, Hermandad del Amor, Hermandad de las Penas de Santiago, Hermandad del Rescatado, la Hermandad de la Oración en el Huerto, y la Hermandad de la Esperanza. Para dicho acontecimiento, la comisión publicó un cartel conmemorativo de dicha efemérides, siendo realizado por nuestro Hermano D. Juan Carlos de Lara Bermúdez.

Este acto fue la culminación de las buenas relaciones institucionales mantenidas a lo largo de los años entre las distintas Hermandades. La Santa Iglesia Catedral de Córdoba, fue escenario de dicho Hermanamiento, a  las 19:00 horas, con la celebración de la Solemne Eucaristía de Acción de Gracias, celebrada por el Rvdo. D. Pedro Soldado Barrios, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, y concelebradas por todos los consiliarios de las diferentes Hermandades del Domingo de Ramos.

Posteriormente, a las 21:15 horas, fueron los muros de la Iglesia de la Magdalena, testigos del Pregón conmemorativo de dicha efemérides, a cargo de D. Miguel Ángel de Abajo Medina, cofrade de la Hermandad de la Merced, siendo presentado por D. Francisco Pérez Jiménez, cofrade de la Hermandad del Huerto, con las siguientes palabras:

"Las Hermandades del Domingo de Ramos se disponen a dar un hermoso ejemplo en su ya tradicional existencia con acontecimientos religiosos y culturales, que hacen de ellas, una verdadera unión en el seno de la Cofradías Cordobesas..."

¡Qué gran verdad hermanaco, dichosos fuimos de poder estar presentes en dicho acontecimiento!?

Continuó en su presentación destacando las virtudes de Miguel Ángel como persona y principalmente como Cofrade, "Mercedario", habiendo desempeñando distintos cargos en juntas de gobierno, llegando a ocupar el de Hermano Mayor, así como nazareno, costalero y en la actualidad, como informador sobre nuestra Semana Mayor formando equipo con José Antonio Luque, David Luque Peso y más tarde con Rafael Fernández en el Programa de Radio de Canal Sur "Paso a Paso".

Y entonces llegó el turno de Miguel Ángel, desgranado un pregón cargado de simbolismo, donde una a una fue recorriendo cada Hermandad, y en el cual  tuvo también su lugar para la crítica velada de aquellos que se paran en lo material de las Hermandades, sin preocuparse realmente de lo que verdaderamente importa.-

"… La estética, la dichosa estética que tanto nos preocupa y ocupa a los cofrades: las proporciones, la medida justa, el equilibrio exacto, la simetría en la cera y en las flores, la concordancia entre el luto o el silencio, y la bulla santa, es, muchas veces, objetivo final, el fin de nuestros anhelos de cofrade.
-          Ese cirio está torcido.
-          Fíjate, el tocado parece que se lo ha puesto el gato del sacristán.
-          Pues...¿y qué me dices de las flores?.
-          ¡Qué barbaridad, cómo se pueden poner astrosilicantrumbelias a un palio de cajón!
-          De cajón que no se le pueden poner astrosilicantrumbelias a un palio de cajón.
-          En Sevilla le ponen astrosilicantrumbelias a los palios de  bulla.
-          ¡Qué barbaridad, que barbaridad y qué barbaridad, es que no se pueden poner las flores tan astrosilicantrumelicamente mal!...

El mundo cofrade de la estética está lleno de supuestas barbaridades que son, muchas veces, sal y pimienta de los debates y los foros. Pero no están los tiempos para perdernos en la rocalla de la estética, siendo ésta muy importante, y desentendernos de lo que debe sustentarla…"

A continuación reproducimos la parte de tan maravilloso pregón, que nuestro amigo y hermano Miguel Ángel dedicó a nuestra Hermandad.-?

"…Al Señor lo escoltan luces de promesas. Ecce Homo, exclamó Pilatos, y nos lo muestra: He ahí al hombre. El Rescatado es la viva humanidad doliente que vemos, o ignoramos, cada día entre nosotros. Lo vemos en la calle, en las esquinas, en la televisión, en las páginas de prensa... He ahí el hombre, la humanidad entera sintetiza este Cristo trinitario. Verlo, es asomarse al misterio de lo humano, a la entera Humanidad, esa muchedumbre que no cuenta, que es ignorada, que sentimos lejana, ajena. Ecce Homo, he ahí la humanidad, señala Pilatos, como un pie de foto en el que se muestran los heridos, los presos, los huérfanos de la guerra. He ahí el hombre, en las playas, naufragando contra el viento y la marea para ganarle al hambre la batalla. He ahí el hombre, en las chabolas, en los comedores de caridad (de la mucha caridad de los trinitarios), en el empleo perdido, en las soledades del alzhéimer... He ahí el Rescatado, seguido por el pueblo en su itinerario de Ramos, con su lección de humanidad que nos hace suyos, haciéndose como nosotros.


El dolor, el sabor a Amargura enfría la noche del Domingo. Por las calles  duelen las saetas a la Virgen. Azul y cristal en sus ojeras, no se separa del trayecto de su Hijo, lo antecede, abriendo paso entre las gentes. Es la extrema pobreza en la abundancia. La Amargura, entre varales, terciopelo azul,  corona, emperatriz y cetro. Todo le sobra, todo le estorba a esta Virgen con el pecho en duelo. Todo lo tiene y nada le conforta.


Un sabor terrible en su lengua le hace renunciar a lo gustoso de la vida. Una nube oscura en la mirada le estropea el color de lo creado. Un tacto viscoso entre los dedos, le repugna el Amor y los abrazos. La Amargura es un sentir que nada siente, un respirar en medio de la asfixia, un no apreciar aquello que es sabroso, es la sordina a toda melodía, es la negrura por sola compañera, es, bajo el sol, sentirse bajo el hielo.


"Una espada atravesará tu alma". No se equivocó el viejo Simeón. En cada centímetro de su manto, hay un refugio para los sin techo, en cada lágrima de su llanto un bálsamo a las llagas del camino. Ella, la Virgen de la Amargura sabe mucho de nosotros. No estamos solos, por tanto, cuando se nos va  la vida de los que estaban a nuestro lado, no estamos huérfanos, ni estamos sin amparo en la vigilia del enfermo, no está el camino bloqueado o el callejón sin luz, teniendo en Ella el faro y referencia. Ella sabe de dolor, de amarga pena. Por eso los costaleros con todo mimo la llevan, para que de melodía la consuelen las saetas, en la noche del Domingo de los Ramos del Alpargate, bajo la luna y estrellas que se miran en la fuente del llanto de sus ojeras..."


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